Universo MOCHI
Jardinería Las Plantillas
Cultivando Tu Ritmo
¿Alguna vez has sentido que vas fuera de compás, no solo con el día, sino también con tu propio cuerpo?
Te levantas con cansancio.
Arrastras la fatiga durante horas.
Por la noche, cuando por fin “toca”
dormir, das vueltas en la cama sin sueño.
Comes cuando puedes, o cuando te acuerdas.
A veces cualquier cosa rápida,
mejor si no implica fregar la vajilla perfectamente apilada en el fregadero.
Tener una rutina parece un esfuerzo imposible y el tiempo es algo que solo
los demás parecen tener bajo control.
No siempre es falta de organización ni de disciplina.
Muchas veces es una
cuestión de ritmo.
No tengo una solución universal, pero sí quiero invitarte a probar algo.
Cuando el día tiene ritmo
la mente encuentra calma.
Desde tiempos antiguos —y a día de hoy explicado por la ciencia a través de la Teoría del ritmo social— sabemos que ciertos estímulos cotidianos tienen un impacto clave en nuestros ritmos biológicos. A estos estímulos se los conoce como Zeitgeber.
Lo curioso es que suelen ser precisamente las cosas que hacemos como podemos: a deshoras, sin regularidad, cuando encaja… y luego nos sorprende sentirnos desubicadas. Así somos las criaturas humanas imprevisibles.
La plantilla de Ritmo Diario es una forma sencilla de empezar a cambiar el orden de prioridades: dar un lugar fijo a esos Zeitgeber clave que regulan el cuerpo, y organizar el resto alrededor.
No es un mero planning de tareas. Es una invitación a experimentar con tu ritmo diario y ver qué ocurre cuando señales clave para el bioritmo dejan de ser aleatorias.
Puede que, tras unas semanas, notes que el día fluye de otra manera: más predecible para el cuerpo, más habitable para la mente.
- Ideas para ubicar a tus Zeitgeber y encontrar tu ritmo diario -
No existe una fórmula única para todos, pero a continuación te comparto los pasos y el orden que personalmente me gusta seguir para encontrar mi ritmo:
- 1. Identifica tus anclas temporales existentes
- 2. Determina tu ventana de sueño ideal
- 3. Organiza tus comidas
- 4. Incluye exposición a la luz natural
- 5. Incorpora actividad física regular
- 6. Programa el contacto social
- 7. Añade tus notas al ritmo
- 8. Define rutinas y rituales de transición
Si con esta lista ya tienes todo clarísimo, perfecto. A por ello. Puedes
empezar dando tus primeros pasos ahora mismo con la plantilla que tienes
abajo. Está lista para que la edites y experimentes con tus propios
Zeitgeber.
Si tienes curiosidad por saber más, en el "Manual Orquestador para Criaturas Humanas Imprevisibles" entramos a cada paso al detalle, con explicaciones, consejos y ejemplos.
RITMO DIARIO
¿Quieres saber más?
Consigue tu ejemplar